Julio de 2006 - Año no. 3 - Edición no. 20               

 

 

 

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filosofía

Acerca de la libertad

 

En lo que podría llamarse una filosofía de la existencia, que no es más que una descripción de la realidad, es decir, de lo que es, surge de pronto una fuerte filosofía de la conciencia, que busca integrar y conciliar, la propia existencia al nivel total del ser.

Desde Descartes, toda esa búsqueda ha sido un intento fallido. No hay una comunión con el mundo y mucho menos hay una posible identidad que permita entender la proposición hegeliana: yo soy yo. Estar en el ser, parece a su vez, sacarse de golpe a la nada. El indiscutible rechazo del ser que presentan las actitudes humanas de la creación y la angustia, la sitúan en el seno de la nada. Mas tener sitio, el hombre pende. Pende de si mismo, ya que es tarea suya darse una situación elegida en medio del arrojamiento de ser en el mundo.

El hecho fundamental de este desprendimiento de ser, y por ende, de todo encadenamiento del tipo causa-efecto. Es la falta profunda de sentido de lo existente y por tanto del fin y la causa de la existencia propia. Ser de esta manera, es para el hombre ser libre. De modo que este es en el modo de asumir lo que el no es y determinar lo que es en lo que no es. Es decir, ser responsable del mundo tanto de su nacimiento, que parecen acontecimientos en lo que no cabe elección y de los que solo queda tomar responsabilidad. Pero lo mas importante, hacer, de la manera de sacar de la nada (crear), lo que es el hombre, enfrentando el desamparo de un destino. Hacer al hombre de lo proviene del hombre, es decir, hacer del ser el ser del hombre. Esto es la libertad, que no es diferente, al hombre mismo.

La importancia de la reflexión filosófica sobre la libertad, es buscar la respuesta al estar del hombre en el mundo, desde su modo característico de ser lo que no es y ser lo que es. Lo practico del encuentro de la esencia de la libertad, mas que la libertad jurídica u otro tipo de pequeñas libertades que no conforman a la libertad sino que la deforman. Es descubrir el hombre mismo y hacerlo antes que buscarlo, en el mundo o en otros mundos. El descubrimiento esencial de la libertad, es el hecho que le permitirá al hombre reconocerse como ser en el mundo como hombre.

 

 

La negatividad de la libertad

Por: Juan Camilo Herrera. (COL)

 

El estudio de la nada sobre el ser es lo que nos llevará a la posibilidad de la libertad. Ya que sabemos de antemano, gracias a la temporalidad en la que estamos como incrustados y llevados y quizás por la trascendencia de nuestro puesto en el mundo que será considerada como la situación, que vemos que la figura del mundo cambia constantemente. Esto nos obliga a considerarnos los únicos responsables de la manera de ser de los existentes (y no de su ser) y hasta de su cualidad ontica. Ya que, cuando hacemos presas en el río, a manera simplemente de juego, violentamos al mundo desde su profunda naturalidad y como dice Sartre, desde su carne.

 

 

 

Libertad negativa

Por: Lucas Sanabria. (COL)

 

Y es por esta libertad por la que me trazo desde un comienzo un fin hacia el cual me dirigiré con cada una de mis acciones, el cual se me representara por cada elección, por cada situación en la que me vea incrustado. Mi proyecto de ser jamás estará culminado, pues estaré siempre tendiendo hacia él, aunque al mismo tiempo estará presente en todo, absolutamente todo lo que me rodee. “el valor de las cosas, su función instrumental, su proximidad o alejamiento real (...), no hacen nada mas que esbozar mi imagen, es decir, mi elección. Mi ropa (uniforme o traje, camisa almidonada o no), cuidada o descuidada, rebuscada o vulgar; mis muebles; la calle en que habito; la ciudad donde resido; los libros de que me rodeo; las diversiones que frecuento; todo cuanto es mío, es decir, en ultima instancia, el mundo de que tengo perpetuamente conciencia (...): todo me enseña a mi mismo mi elección, es decir, mi ser”. Pagina 572, Ser y la nada, cuarta parte, capitulo 1.

 

 

 

 

 

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Actualizado el: 13 de julio de 2006

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